Hasta 58% de la energía de consumo de una vivienda se utiliza para calefacción.

Por esto algunas recomendaciones para que esta energía no se escape de nuestros hogares. ¡Toma nota!

Ventila los espacios

El 35% del calor se pierde por las paredes hacia afuera. 

Una medida práctica es evitar que se humedezcan los muros y se pierda temperatura rápidamente. Como no hay traspaso de aire entre el interior y exterior, se acumula humedad relativa dentro de la casa. Para evitar esto, en la hora de mayor temperatura, hay que ventilar la casa para que la humedad del interior y exterior se ecualicen.

Elige cortinas gruesas

Los materiales aíslan por aire atrapado, por eso las cortinas gruesas son una alternativa. Tienen un gramaje importante y el espacio que se genera entre la cortina pesada y las ventanas es aire atrapado que impide el traspaso de la energía calórica hacia afuera. Es decir, genera aislación.

Calefacciona las habitaciones en uso

El 35% del calor se va por el techo y otro 7% por el piso. Por esto, sectorizar la casa es la opción. Hay zonas de la casa que no se usan de noche, por ejemplo, entonces, se pueden cerrar las puertas para mantener el aire en un espacio más pequeño. Es decir, dejar que la calefacción funcione en las habitaciones del hogar que se están usando.

Elimina las corrientes de aire

El 5% restante del calor se pierde por corrientes de aire. Frente a esto, todas las medidas que sirvan para atrapar el aire y que no se pierda el calor, sirven. Tapar las rendijas debajo de las puertas es siempre buena opción. Con esto, al menos 10% de las temperaturas que podemos perder, ya no se pierden. El clásico chorizo de tela es una muy buena opción.

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Publicado en Hogar
Fuentes consultadas:
http://www.arqhys.com