Vine a Soriano. Vine porque te quería ver, aun quiero verte. Porque tú me lo pediste. Porque a pesar de ser jóvenes, nos amamos uno al otro.

Cada que ‘paseo’ por las calles que antes recorrías, a cada paso que doy pienso en ti. Me es inevitable hacer; fantaseo en que algún momento te veré, y si llega ese momento, tomaré la oportunidad para besarte y abrasarte y recordarte lo mucho que te amo. Ahora te pregunto: ¿Recuerdas todo lo que me decías? No hago esto para lastimarte, sólo lo hago para que los dos nos desahoguemos. Creo que tú también deberías de hacerlo, para que estés bien.

En ocasiones pienso tanto en que escribirte que me sale lo super cursi. Pasa el tiempo y me doy cuenta no queda mucho tiempo, a veces me siento débil; hoy lo dudo que puedas seguir tratando de verme tan feliz. Cada día te extraño más.

Quisiera hoy prepararte un par de sorpresas que me harán revivir tanto, si te sientes tan sola pide soñar, conmigo y piérdete en un recuerdo mío, ¿y hoy extrañas el mundo sin mí? Vístete hoy tienes que salir y recordar algunas cosas que vivimos juntos; unas cartas que son para ti disculpa si te hacen llorar. Que daría por sentirte otra vez, ¿alguna vez pensaste en volver? ¿Tú sigues sonriendo? Y pasó el tiempo hablándote y te empiezo a soñar, y vuelvo a soñar.

Hoy pago mis pecados
ya lo ves, a veces parece que percibo
un santo y él me dice que tal vez tú
algún día regreses. Y no dices nada tú sola, y
yo abandonado, con mi ilusión. Y
duermo pensando en ti, me robaste el alma.

Pero no te he preguntado algo muy importante, ¿cómo estas hoy?

A veces quisiera sólo empezar a caminar e ir por ti, pero, soy preso de mí mismo, cosa que hace que sea como soy, un simple, y muy simple chico, que se enamoró de una mujer sin igual. Sin ti ya no soy yo.

Recuerdo que me dijiste que no quieres verme, porque
estas avergonzada del daño que me hiciste, pero es todo lo contrario, te veo y
pareces bien, pero no sé si sólo cree a una simple mirada y ya, siento que
tienes mucho qué decir.

La verdad, toda tu familia y la mía me pide que te olvide, que tú no mereces la pena, que tú no me mereces, que para mi vida sólo eres un mal obstáculo. Aunque mi madre, es todo lo contrario; le pregunte: ¿Qué hago si ella vuelve? A lo que ella me dijo: -pues si la quieres y ella aun te quiere, y ella ya no tiene nada que ver con el otro tipo, y en verdad se quieren, pues ya tu veras si la vuelves aceptar, aunque ella deberá de aceptar su grandísimo error y recompensarte y a su familia también se la tendrá que volver a ganar-. Eso fue todo lo que me dijo, y para ser sincero me dio la respuesta que yo estaba esperando. Cariño mío, se valiente y vuelve a casa, por favor…

Los demás no saben que me esfuerzo para poder estar contigo, y cuando aceptaste ser mi novia, me diste más fuerza para seguir con mi sueño, porque te amo, por nos amábamos ¿me sigues amando? No lo sé y al parecer nunca lo sabré…

Creo que es todo, por ahora… No recuerdo todo lo que
pensaba por escribirte. Ya lo recordaré de nuevo en cualquier momento…    

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