¿Es lógico que una niña o un niño menor de 16 años pueda casarse? ¿O es preferible retrasar la edad de la boda lo máximo posible?

Gitana

Esa es la pregunta que en las últimas semanas ha convulsionado a los colectivos gitanos de toda España. Y es que el Congreso aprobó la semana pasada la nueva Ley de Jurisdicción Voluntaria que eleva a los 16 años la edad mínima a la que una persona puede casarse. La anterior edad permitida era de 14 años.

Gitanos: ¿a favor o en contra?

Sin embargo, la medida no parece tan aceptada como en un principio cabría esperar. Y es que, aunque el número de matrimonios a esas edades es cada vez menor, todavía hay dos colectivos sociales entre los que se sigue practicando en un porcentaje mayor al habitual: los gitanos y los inmigrantes. Son precisamente estos dos colectivos –sobre todo los primeros– los que tendrán que evaluar si se someten a la nueva ley o si, por el contrario, hacen caso omiso de ella.

Se trata de dos colectivos en los que la institución del matrimonio tiene componentes sociales algo distintos a los predominantes entre el resto de la sociedad, con lo que algunos podrían ver en esta medida una intromisión en la libertad de cada persona.

16, la edad mínima para tener sexo

En cualquier caso, lo que pretende la ley es que la edad mínima para casarse coincida con la edad mínima a la que están permitidas las prácticas sexuales entre menores de edad, que también es de 16 años.

Al final, la nueva ley entiende que lo que no tenía sentido es que la edad mínima para mantener relaciones sexuales fuese superior a la edad mínima para poder casarse.

Publicado en Miscelánea