La población de Kangiqsujuaq, Canadá, intenta llevar una dieta variada complementando la ingesta mayoritaria de carne de foca con la de mejillones.

Esto les supone aventurarse en el mar helado cuando la marea está baja, durante el equinocio de primavera, y pescar todos los mejillones que les sea posible en un tiempo récord.

Es una carrera a contra-reloj ya que disponen de tan sólo media hora para adentrarse en las peligrosas y resbaladizas cavernas temporales, antes que la marea vuelva a subir. De no llegar a tiempo, serían enterrados vivos y condenados a una muerte segura.

Un puesto de observación se mantiene atento a la marea y advierte de su subida antes de que sea demasiado tarde.

Original: BBC

Publicado en Ciencia