Cuidarse es un concepto complicado. Parece que mantener una vida saludable es lo más sencillo del mundo, sin embargo, son muchas las personas que, día a día, luchan por llevar una vida más sana e incorporar rutinas que mejoren su metabolismo para encontrarse mejor.

La verdad es que, para mantenerse cuidado por fuera, lo primero que tendremos que cuidar será nuestra salud interna: comer bien, beber mucha agua, hacer ejercicio… Las rutinas de siempre. Sin embargo, una vez que tenemos la parte de dentro al 100% podremos pensar en empezar a cuidar la parte externa, sobre todo la cara y el pelo.

Hoy os venimos a dar algunos consejos para que los consideréis como una opción de belleza perfecta y muy barata para mantener cuidadas vuestra cara y vuestro cabello.

Para la piel

Para tener una piel bien cuidada hay dos principios básicos que nunca debemos olvidar: el primero de ellos es mantenerse siempre bien hidratado, preferiblemente con agua, pero también con zumos e infusiones.

Una vez hayamos cumplido este punto, otra cuestión muy importante es cómo tratamos a nuestra piel bajo la ducha. Es imprescindible cuida tu piel con jabón natural, que no tenga parabenos, colorantes ni perfume y que sea hidratante para mantener una piel tersa y brillante.

Otra rutina que os recomendamos es que empecéis a hacer vuestras propias mascarillas en casa, una idea rápida, fácil y barata con la que además, podéis ir probando varias combinaciones, según os vaya mejor. Aquí os dejamos un par de ideas para pieles secas y grasas.

Para pieles secas: mascarilla de huevo, miel y agua de rosas.

Para pieles grasas: mascarilla de pepino (pelado), zumo de limón y clara de huevo.

Para el cabello

Tener un pelo sano, en muchas ocasiones, no es cuestión de echarle dinero. Es decir, es totalmente necesario ir a la peluquería de forma regular, aplicarnos tratamientos o hacernos algún masaje para estimular el crecimiento capilar fuerte, pero también tenemos muchas otras opciones que podemos hacer en casa.

Una de las más importantes, eso sí, es utilizar un buen champú. Como siempre, debe ser natural y con los menos químicos posibles, sin perfume y, a ser posible, de alguna flor, fruta o similar. Es mejor utilizar un buen champú y olvidarnos de mascarillas y acondicionadores de supermercado. En este tema, en vuestra peluquería podrán asesoraros mejor.

Para el cabello seco, como bien es sabido desde siempre, lo mejor es la yema de huevo. Aporta muchísimos nutrientes a nuestro cabello y nos permite mantenerlo sano, brillante e hidratado. Si por el contrario, tenéis el pelo graso, podéis aplicaros una mascarilla capilar hecha con zumo de limón, una piza de sal y la clara de un huevo; bates bien la mezcla, la dejas en el pelo durante 20 o 30 minutos y aclaras. 

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