salon-de-arcade

Chris Kooluris, de 37 años tenía un sueño desde que era pequeño y no ha podido parar hasta verlo cumplido: hacerse con un verdadero salón de recreativas con todo lujo de detalles que fuera la envidia de cualquier amante arcade.

De esta manera lo sacrificó todo para ver cumplido su más ansiado deseo, hasta la relación que tenía con su pareja.

Chris-Kooluris-novia-fuga

Puso en venta todos sus muebles, incluida su vieja cama, y se gastó 26.000 dólares para reconvertir el piso donde vivía en una sala de videojuegos.

salon-recreativa-1

salon-recreativa-2

salon-recreativa-3

Pero el problema era que el piso no sólo no era suyo sino que era de su novia la cuál le abandonó ante el cambio tan radical de decoración que sufrió su coqueta vivienda.

salon-recreativa-5

salon-recreativa-6

salon-recreativa-7

Chris cuenta para el New York Daily News que un buen día tuvo una revelación después de leer una novela de ciencia ficción titulada Ready Plater one, de Ernest Cline:

Ese libro me cambió el chip por completo. Despertó algo en mi interior y empecé a pensar que no podía vivir sin estar rodeado de todas estas cosas que me han apasionado desde niño.

salon-recreativa-8

salon-recreativa-10

Así su piso se lleno de Pac-Man, Donkey Kong, Punch-Out, Street Fighter II, ¡hasta un cartel de Twin Galaxies!

salon-recreativa-11

salon-recreativa-12

salon-recreativa-13

A Chris no le bastaba con tener una buena fila de máquinas recreativas sino que se puso a coleccionar las figuras de los Transformers y Street Fighter, también compró un colchón de las Tortugas Ninja, unas cuantas máquinas expendedoras de caramelos y un panel de máximas puntuaciones.

salon-recreativa-14

¿Estaríais dispuestos a llegar tan lejos por un sueño?

dormitorio-recreativa-16

Fotos lainformación

Publicado en Tecnología y videojuegos