Tras dar a luz a su primer hijo en el hospital, Matthew y su mujer decidieron probar la experiencia del parto en casa con su segundo embarazo. Habían leído mucho acerca de lo bueno y lo malo de este sistema, y creyeron conveniente probarlo por sí mismos para formarse una opinión al respecto.

Tras consultar a su ginecólogo y verificar que su parto no entrañaba riesgo, se pusieron en manos de especialistas para acondicionar la vivienda, y así cumplir con las medidas de higiene y seguridad necesarias.

De todas las opciones disponibles eligieron el parto en el agua, ya que es la técnica menos dolorosa. El agua caliente relaja los músculos, haciendo menos traumática la salida del bebé.

parto agua

Además, la pareja aceptó la propuesta de la fotógrafa Natasha Hance para documentar todo el proceso, desde la llamada a los especialistas hasta el baño postparto.

Tras ver el vídeo con detenimiento, se puede observar que el parto en casa no se parece nada al que tiene lugar en hospital. No es mejor ni peor, solo otra opción a tener en cuenta. No parece inseguro, resulta menos estresante y permite que el padre participe más íntimamente en la experiencia, aunque en contra, no cuenta con la variedad de atención e inmediatez que podemos encontrar ante cualquier adversidad si estamos en un hospital ¿Qué opináis vosotros?

Fuente: BirthofSloane

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