El 17 de noviembre se celebra el día mundial del prematuro.

Se dice que un niño es prematuro, cuando nace antes de las 37 semanas de gestación.

Esto sucede en 1 de cada 10 partos. Las causas son muy variadas, aunque la más frecuente es el embarazo múltiple

En el mundo nacen anualmente 15 millones de bebés prematuros.

Los prematuros son niños muy delicados. Aunque gracias a los avances en pediatría su supervivencia ha aumentado mucho, su inmadurez causa múltiples problemas de salud.

La salud del niño prematuro.

Lógicamente cuanto antes se produzca el nacimiento, más inmaduros serán los órganos del niño y más vulnerable a los problemas de salud.

Especialmente los niños más inmaduros, los que nacen antes de la semana 32 y con un peso inferior a 1.500 gramos, pueden tener dificultades en su neurodesarrollo y desarrollar alguna discapacidad.

Pérdida de calor.

Los niños prematuros tienen poco tejido graso y su piel es muy delicada y aún no es capaz de conservar el calor. Por eso necesitan una fuente de calor externa continua y estar en una incubadora.

Mala nutrición. 

Sus necesidades de alimento, energía, son muy elevadas ya que crecen mucho más rápido que los nacidos después de la semana 38. 

La leche materna es el alimento ideal para el recién nacido prematuro a la que se añaden suplementos de calcio y fósforo

Hasta la semana 32-34 un recién nacido no es capaz de amamantarse al pecho ya que la coordinación para tragar aún no se ha desarrollado. Además su sistema digestivo no está preparado para alimentarse con normalidad, no admite alimentos en grandes cantidades.

Problemas respiratorios.

Son muy frecuentes, tanto por la falta de fuerza para respirar por sí mismos como por la inmadurez pulmonar. Es frecuente que necesiten asistencia respiratoria, suplemento extra de oxígeno y medicaciones que les permitan mantener los pulmones bien expandidos.

Los ojos del bebé prematuro.

Aún no son maduros para ver el mundo exterior, las venas y arterias de la retina aún están desarrollándose y al nacer antes de tiempo pueden sufrir un crecimiento anormal que puede agravarse si la cantidad de oxígeno que reciben es demasiado alta causando déficit visual e incluso ceguera.

Las infecciones.

Una de las mayores amenazas para los recién nacidos prematuros. Su sistema inmunológico es inmaduro y sus órganos también, lo que los hace mucho más vulnerables a los microorganismos.

Problemas cardíacos.

El corazón fetal tiene unos agujeros especiales que permiten que se mezcle la sangre de los pulmones con la del resto del cuerpo porque la placenta hace de pulmón, y por ella recibe el oxígeno. Al nacer estos agujeros del corazón deben cerrarse para que la circulación pulmonar quede totalmente separada de la del resto del cuerpo. Si no sucede, la oxigenación de los órganos del recién nacido estará comprometida.

Problemas del neurodesarrollo.

El cerebro del niño prematuro es extremadamente delicado y muy vulnerable a la falta de oxígeno. No es raro que el cerebro prematuro sufra lesiones.

Su desarrollo fuera del útero se ve muy comprometido porque la organización de las redes neuronales no está completa y esto además puede comprometer las funciones de otros órganos, ya que el cerebro es el órgano que rige el resto del organismo.

Los cuidados del bebé prematuro.

Deben ser siempre de las más alta calidad, desde el momento del parto hasta que pueden ir a su casa con sus padres.

Después requerirán un seguimiento cuidadoso para detectar los problemas que puedan surgir. A la mínima duda en su neurodesarrollo, debe consultarse cuanto antes a la neuropediatra que si lo cree conveniente remitirá al niño al centro de estimulación temprana.

A pesar de los peligros que les acechan, muchos niños prematuros consiguen salir adelante con pocas o ninguna secuela

Mirad el vídeo de Ward Miles y disfrutad de la capacidad de supervivencia que tiene el ser humano [6:57min]

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Nota: no se contestarán consultas médicas por este medio. ¡Gracias!

Publicado en Salud