Mine Kafon, el detector de minas terrestre eólico, diseñado por Massoud Hassani en 2011. Fuente:  Vimeo / Focus Foward Flims 

Con unos 110 millones minas terrestres esparcidas por todo el mundo, y el costoso gasto que supone su eliminación, la necesidad de dispositivos como este se hace emergente. Todo ello sin contar con el elevado número de víctimas mortales que dejan a su paso todos los años.

En 2011, Massoud Hassani era un joven afgano a punto de terminar sus estudios de diseño industrial en Eindhoven, al sur de los Países Bajos. Quería que su proyecto fin de carrera fuese especial y que además estuviera conectado con su infancia en Kabul, la experiencia de la guerra y la huida de su familia a Holanda. Así fue como nació el primer prototipo de Mine Kafon, una esfera terrestre de plástico y cañas de bambú que se movía con la fuerza del viento, diseñada para detectar y detonar minas antipersona.

Mine Kafon detonando una mina a su paso. Fuente: Vimeo / Focus Foward Flims

Sin embargo, el éxito del Mine Kafon no fue el esperado, aunque sí que logró captar la atención internacional obteniendo numerosos premios. Fue entonces cuando los hermanos Hassani, Massoud y Mahmud, decidieron crear una empresa, Hassani Design, y continuar trabajando hasta tener un dispositivo realmente funcional.

Ahora, cinco años después, estos jóvenes han transformado el Mine Kafon en un dron antiminas. De hecho, hace unos meses concluyó una exitosa campaña de crowdfunding a través de kickstarter, que les permitirá regresar a Afganistán para probar su invento en campos de minas reales de la forma, según cuentan, “más segura, rápida y barata” de acabar con estas armas explosivas que cada día acaban con la vida de 10 personas aproximadamente, en su mayoría civiles.

El funcionamiento del dron en cuestión es bastante sencillo. Su trabajo se desarrolla en tres fases: mapeo del terreno, detección de las minas y detonación.

En primer lugar, el dron sobrevuela el terreno y elabora un mapa tridimensional. Después, un brazo robótico provisto de un detector de metales identifica las minas y coloca sobre ellas un detonador que, posteriormente, se hace explosionar desde una distancia prudencial.

Mapeo del terreno

Localización de minas

Detonación de minas

El coste de fabricación del dron oscila entre los 4.000 y 5.000 euros, por lo que resulta una opción mucho más barata a los dispositivos tradicionales que vienen usándose para limpiar terrenos minados, que cuestan entre los 75.000 y 100.000 euros.

En total, estos hermanos han recaudado 177.456 euros, de un objetivo inicial de 70.000, con los que planean construir más prototipos y probarlos en su país natal. “Los fondos nos van a permitir construir más prototipos y probarlos sobre campos de minas reales en Afganistán“, explica. ¡Mucha suerte a los dos!

A continuación os dejamos con un vídeo en inglés en el que los dos hermanos nos hablan de su invento, su funcionamiento y todo lo que podría conseguir:

Publicado en Tecnología y videojuegos
Fuentes consultadas:
https://www.kickstarter.com/projects/massoudhassani/mine-kafon-drone/description
http://ha55ani.com/about/
https://www.youtube.com/watch?v=4gtg_rnJtvE