Vivimos en una sociedad con una doble moral bastante evidente. Cuando nos preguntan qué haríamos en una determinada situación, normalmente existe una clara controversia entre lo que decimos que haríamos, y lo que haríamos realmente. Esta forma de actuar revela que realmente sabemos lo que está mal, pero a la hora de la verdad nuestro ‘yo’ egoísta es el que toma las riendas.

Por supuesto, esto no es así en todas las personas. No son pocos los que actúan en consecuencia con sus pensamientos. Tenemos muchos ejemplos que nos hacen seguir creyendo en la humanidad, y en lo maravillosos que podemos llegar a ser cuando nos lo proponemos.

Tal vez os pueda parecer una perogrullada eso de que los que más ayuda necesitan son los primeros que están dispuestos a ofrecerla, pero hay muchos los ejemplos que demuestran que esto es así.

Hoy os traemos uno de esos experimentos sociológicos que nos dan, una vez más, una lección moral y empática digna de admiración. En él vemos a nuestro protagonista, en una carretera cualquiera de U.S.A, con su coche averiado y dando muestras evidentes de que necesita ayuda. Tras 2 horas esperando y sin que nadie haga ni el amago de parar, un coche se detiene. La persona que se baja del vehículo es el claro ejemplo de superación y de que, si quieres ayudar, no hay excusa posible para no hacerlo.

No nos cansaremos de decir que, en este planeta, hay gente maravillosa que ayuda a los demás sin pedir nada a cambio. Da igual cuáles sean tus creencias, lo verdaderamente importante es cómo te comportas con las demás personas, y si estás dispuesto a ayudarles cuando sea necesario.-

Fuente: Hammy TV

 

Publicado en Miscelánea