La medicina avanza a pasos de gigante, y lo que ayer era una terrible epidemia hoy es una simple gripe pasajera.

Sin embargo hay algo que ha permanecido invariable a lo largo de la historia, y es la muerte. A pesar de que la microbiología, los antibióticos y la higiene, el cuerpo humano tiene sus limitaciones, se degenera con el tiempo y los órganos tienden a fallar.

De hecho, la muerte siempre sobreviene por parada cardiorrespiratoria, provocada por diversos factores, como un golpe, un ataque al corazón, cáncer, demencia, vejez…

Sea cual sea el motivo, el médico tomará el pulso del paciente y certificará que está clínicamente muerto ante la ausencia del mismo. Pues bien, hasta esto acaba de ser rebatido. Las constantes vitales, ya no son tan constantes.

Craig Lewis es el primer ser humano vivo sin corazón, ni pulso cardíaco. Su vida tocaba a su fin, debido a que su órgano estaba seriamente dañado, demasiado mayor para recibir un transplante, los médicos se atrevieron a probar un procedimiento experimental, sustituyendo su corazón por dos turbinas que cumplen con una función similar. Sin embargo, estas son tremendamente silenciosas y mantienen un flujo continuo de sangre en circulación sin emitir ningún sonido.

Conoce todos los detalles de este importantísimo avance médico que puede salvar la vida de millones de personas.

Original: Heart Stop Beating | Jeremiah Zagar

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