A la hora de llevar a cabo el cultivo de nuestro jardín, tenemos que tener en cuenta varios factores que pueden llegar a afectar al desarrollo y crecimiento de las plantas. Estamos ante factores como la luz, las temperaturas, la lluvia, la humedad del aire y los vientos. Factores que veremos de manera separada para evaluar un poco como afectan a cada especie. La suma de estos valores, son lo que suele conformar la flora de un determinado lugar, ya que son muchas las especies de plantas que no comparten las mismas características y que se encuentran más a gusto, en unas condiciones que en otras, empecemos.

La luz

Uno de los aspectos más importantes para el desarrollo de las flores. En este sentido es importante tener bien diferenciado las zonas de luz y las de sombra del jardín. En el caso de las zonas de sol, señalar que casi todas las flores necesitan unas seis horas de sol al día. En este caso tenemos ejemplos como la gazania o lamprantus que solo abren sus flores si les da el sol directo.

Las plantas con hojas variegadas precisan de más luz que hojas verdes completa y por ejemplo a los cactus también les gusta disponer de mucha luz.

Para las zonas de sombra del jardín, hay diferentes especies tales como la camelia, la hortensia, los helechos… especies que podemos ubicar en las zonas más oscuras del mismo. Incluso podemos plantearnos colocar algunas de estas plantas según la época del año, ya que algunas veces una sombra temporal, favorece su crecimiento.

Las temperaturas

Si queremos cultivar en un clima frío, deberemos de descartar las especies subtropicales, puesto que morirían rápidamente. Es importante señalar que cerca de un muro, las especies estarán más protegidas puesto que este acumula calor durante el día.

También, algunos tipos de plantas crecen mejor con el frío, como por ejemplo el olivo, que pese a crecer en el trópico, no florece por la ausencia de frío, o algunas variedades de cerezo.

Lluvia

Hay plantas que no aguantan los climas lluviosos, por lo que hay que tener cuidado de cultivar especies que se desenvuelvan mejor en terrenos secos. Si estamos en un clima lluvioso, lo mejor es elegir una especie que se lleve bien con la humedad.

Humedad del aire

Lo mismo sucede con la humedad, algunas plantas la toleran mejor que otras. En este ejemplo, los helechos son ideales para los jardines a la sombra o al norte, necesitan agua y mucha humedad, sintiéndose también cómodos en regiones con niebla o rincones fríos.

Vientos

Los vientos también son bastante peligrosos y pueden ser de varios tipos, desde secos, hasta húmedos, fríos o cálidos. Es importante tenerlos en cuenta puesto que un viento cálido puede quemar algunas determinadas hojas de las plantas. En este sentido si estamos en una zona con un tipo de viento predeterminado, lo ideal es elegir un tipo de planta que sea resistente a estos o sino, proporcionar protección mediante el uso de vallas, o terraza.

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