Este 3 de mayo será recordado por el día en que Whatsapp se “calló” y se “cayó”, sin embargo, en países como en Perú -mi país de origen-, Whatsapp se “desplomó”. Hace unas semanas debido a la corriente del “Niño Costero” -sobre calentamiento del mar ocurrido en las costas Perú y Ecuador- fuertes lluvias ocasionaron inundaciones y huaycos -aluviones-. Uno de los huaycos se llevó por delante un puente construido en Lima el año 2004 y según el ingeniero responsable del ayuntamiento de la ciudad, “el Puente de la Solidaridad no se cayó, se desplomó”. 

Puente de la Solidaridad (foto/ Terra Perú) 

Así que en un país del mundo mundial, el Perú, durante casi 3 horas Whatsapp sólo se desplomó y ultimatums amorosos o laborales, negocios, encargos de todo tipo, besos, abrazos, emoticones, fotos íntimas y públicas, direcciones geolocalizables, frases de buenaventura o maldiciones varias, no salieron de terminales móviles ni de ordenadores y el mundo se sumió en la oscuridad y la ignorancia de no saber qué pasaba fuera de su alcance visual. Para la salud mental de algunos, entre los que me incluyo, los grupos de intereses comunes también fueron silenciados.

Durante 180 minutos, más de 1000 millones de usuarios alrededor del mundo tuvieron que volver a las llamadas telefónicas, o enfrentarse al terrible y duro “cara a cara” para comunicar deseos, órdenes o requerimientos. Durante el “cataclismo”, Mark Zuckerberg propietario de Facebook, empresa que en 2014 compró Whatsapp, pidió disculpas por la incomunicación. Sin embargo, es por lo menos curioso que el incidente haya ocurrido el mismo día en que Facebook presentaba su último balance económico trimestral. 

Foto/ El Periódico

“Envidia me tienen envidia”

Será que alguien se indigestó con las ganancias de la red social y les encolomó un virus muy, muy malo. “En el primer trimestre de 2017 Facebook ha obtenido un beneficio neto de 2.814 millones de euros, lo que supone un incremento del 76% con respecto al mismo periodo del año anterior, cuando logró 1.738 millones”. Así que yo me preguntó con total legitimidad: ¿quién desconectó el enchufe? ¿Qué pasó? ¿están mis datos en riesgo? ¿Por qué no pude ver la última foto del gato de mi mejor amiga? ¿ Cómo es que me quedé sin ver el último meme enviado por mis  primos? ¿Qué pasó con mi cadena de oración? Exijo una explicación. 

Este artículo también ha sido publicado en teleoLeo.com

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