La fuerza de un terremoto puede provocar avalanchas de tierra, desprendimientos e incluso tsunamis. La licuefacción del terreno, aunque mucho menos conocida, también es una de ellas.

Este fenómeno geológico describe el comportamiento casi líquido de los suelos, cuando estos soportan una gran carga y son sometidos a una intensa vibración. Suele producirse en suelos sueltos y saturados, con mal drenaje o después de una gran lluvia.

No es que el suelo se convierta en líquido, sino que, a consecuencia de la vibración, el agua que hay atrapada en su interior sube a la superficie en busca de una salida.

En ausencia de peso, puede ocurrir que los objetos ligeros salgan a la superficie, como ha ocurrido con esta alcantarilla.

La licuefacción de los suelos es un fenómeno complejo y altamente variable, que además del terremoto, también depende de las precipitaciones, acuíferos y el clima del lugar. Todo ello complica la prevención de sus efectos y agrava sus consecuencias, ya que a pesar de que un edificio esté preparado para soportar el temblor de un terremoto, no lo está para flotar sobre un suelo líquido.

nzraw.co.nz

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NOAA

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Experimenta en casa

No hace falta sobrevivir a un terremoto o trasladarse a un laboratorio para observar este curioso fenómeno, sino que nosotros podemos reproducirlo en casa o en la playa. Solo necesitamos un cubo, una piedra, arena y agua. Al aplicar cierta vibración, la piedra desaparecerá ante nuestros ojos.

Fuente: Caterpillar Catwikipedia.org, Focus

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