Está tan presente en nuestros supermercados que lo asociamos automáticamente con productos sanos que nos hacen sentir mejor, pero todo lo contrario. 

Al quitar la grasa de los productos lo que se consigue es restarles sabor, lo cual la industria alimentaria lo compensa añadiendo azúcar, sal y edulcorantes, siendo un producto light azucarado más calórico que uno normal.

El hecho de que los productos light no lleven azúcar tampoco es sinónimo de calidad, puesto que para compensar, añaden harinas, aceites de mala calidad y edulcorantes industriales perjudiciales para nuestra dieta, pudiendo modificar tu apetito y tu percepción del sabor.

Ahora que sabes todo esto, ¿sigues pensado que los productos 0% son la mejor elección?

Publicado en Cocina
Fuentes consultadas:
https://youtu.be/Os0ublVCxDk