La acondroplasia se presenta en 1 de cada 25.000 niños, y produce una alteración genética siendo responsable de la mayor parte de los casos de enanismo, una anomalía por la que un individuo tiene una talla considerablemente inferior al común de su especie.

Entre los humanos, suele considerarse enano el hombre que mida menos de 1,40 metros, y enana a la mujer que mida menos de 1,30 metros, es decir. Algunos personas con enanismo no han sobrepasado los 64 cm al alcanzar la madurez esquelética.

Pero el termino enano es el que se ha utilizado durante siglos para denominar de forma despectiva a la persona que padece esta patología, por lo que el nombre del individuo enfermo y el insulto han ido de la mano, y más cuando éstos han sido carne de cañón de circos y películas para hacer reír a la gente.

De por si, luchar con el convencionalismo humorístico del “enano” es dificil, pero ¿cómo es la vida de una persona con esta enfermedad cuando abandona su pueblo para vivir en una gran ciudad como es Nueva York? Jonathan Novick de 22 años lo ha vivido en primera persona y nos lo explica en este vídeo titulado “no me menosprecies”

Original: Jonathan Novick

Publicado en Miscelánea