En una escala del 1 al 10, el aprobado se sitúa en 5. Así es para la mayoría de asignaturas y grados universitarios, pero hay ciertas carreras en las que se persigue la excelencia.

La cirugía médica, por ejemplo, es una disciplina que no se conforma con un simple aprobado. Sus alumnos deben ser mejores aún, pues el día de mañana tendrán en sus manos la vida de otras de personas.

Su formación tampoco se limita a conocimientos teóricos y prácticos, sino que también se les enseña a estar preparados ante los imprevistos, a ser resolutivos y a saber aguantar la presión.

Algo que el Hospital de Japón y la Universidad de Tokio tienen muy claro y, por ello, han preparado un insólito examen-concurso entre estudiantes residentes de cirugía.

Más alla de la teoría

portada examen cirujia

Hacer frente a la presión, a lo inesperado y a lo desconocido con pulso firme, movimientos calculados y a contrarreloj. Esa era la premisa del examen de cirugía en el Hospital Central de Kurashiki, en Japón; sin embargo y, a pesar de estar advertidos de ello, nadie esperaba algo así.

Haciendo gala del nivel de profesionalidad y exigencia que les caracteriza, los examinadores prepararon tres insólitas pruebas que nada tenían que ver con el cuerpo humano y la medicina. No obstante, todas las habilidades de un cirujano y el equipo médico de quirófano sí debían ser utilizadas para superarlas.

¿El resultado? Una magnífica prueba que muy pocos pasarían. No te lo pierdas.

Fuente: KURASHIKI CENTRAL HOSPITAL | SURGEON TRYOUTS

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