Hoy os traemos un vídeo particularmente emotivo, un llamamiento a la reflexión que ensalza la inabarcable magnitud del ser humano, de su capacidad para apreciar la vida en cada una de sus fases y etapas para que, cuando lleguemos a la vejez, no nos quede esa sensación de vacío de no haber sido, dicho y hecho, lo que verdaderamente nos enriquece como personas.

Aunque el mensaje está más orientado al público femenino, en cierto modo todos podríamos tomar algunas notas de las sabias palabras de las protagonistas, quienes hablan de un mundo lleno de presiones, en el que se espera que las mujeres se conviertan en las madres perfectas, las esposas perfectas y, valga la redundancia, las amigas perfectas. Y puede que durante esa escala a la cima, no nos detengamos a apreciar las pequeñas cosas que, llegado el momento, más echaremos de menos.

La vida pasa sin darse apenas cuenta, por lo que debemos centrarnos más en disfrutar los momentos verdaderamente importantes, en vez de mortificarnos, estresarnos y lamentarnos por las cosas que hacemos diariamente. Un mensaje de vida que nos gustaría que compartieseis con vuestras madres, hermanas, sobrinas o amigas, porque especialmente va dirigido a todas ellas.

Original: Lourdes Conde

Publicado en Miscelánea