Poco sabemos del olfato del perro, solo que es uno de los sentidos más desarrollados del reino animal en el caso del perro pero, ¿por qué? ¿En qué se diferencia al nuestro?

Pues para empezar por la anatomía interna de su nariz. Nosotros, por ejemplo, tenemos alrededor de 6 millones de receptores de olor en la nariz. Parece una barbaridad, ¿verdad? Pues se queda en nada comparado con los más de 300 millones que tienen nuestros compañeros peludos.

Esto les permite identificar multitud de olores en una sola área, de ahí que los perros nos ayuden en tareas tan complicadas como el rescate de personas desaparecidas, la detección de drogas o explosivos, etc.

Esta característica les permite ser de 10.000 a 100.000 veces más agudos en olfatear que nosotros. Y es que va a depender del perro para que sea más o menos olfativo. Por ejemplo, los sabuesos son los perros con más capacidad para oler, mientras que los perros más chatos son los que menos capacidad tienen. También debemos tener en cuenta que los perros que conviven con humanos se hacen más vagos a la hora de entrenar su olfato, ya que se lo damos todo hecho, no tienen que buscar alimento, ni cobijo, ni protegerse de posibles ataques animales. 

Si potenciamos los juegos en los que entrenamos la nariz de nuestro perro estimularemos su mente y lo haremos más habilidoso para aprender.

Un ejercicio que siempre se recomienda es esconder golosinas por casa y animar al perro que las busque. No solo potenciarás su olfato estimulando su mente si no que se divertirá realizando este práctico y sencillo juego (ideal para días de lluvia).

Publicado en Animales
Fuentes consultadas:
http://comoeducarauncachorro.com/blog/
http://www.elblogdeuma.com