En nuestro planeta existen más de 50 árboles que han estado viviendo durante más de 1000 años. La razón de por qué pueden llegar a ser tan longevos es porque poseen un sistema vascular compartimentado, es decir, que mientras que hay partes del árbol que mueren, otras nacen. Otro árboles desafían el paso del tiempo creando brotes genéticamente idénticos, troncos que comparten el mismo sistema de raíces y por lo tanto son el mismo organismo.

En torno a estos árboles ancestrales giran historias verdaderamente sorprendentes, como el caso de Julia Butterfly Hill, quien estuvo dos años sobre Luna, una secuoya milenaria amenazada con ser talada por una empresa maderera.

Por eso, hace falta ser un árbol muy especial para ganarse un apodo propio. Hablamos de “El Presidente”, una secuoya colosal que habita en el Parque Nacional de Secoyas de California, EEUU:

Los lugareños lo conocen como “El Presidente”. Hasta ahora, nunca había podido ser fotografiado en su totalidad

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Se trata de una secuoya gigante de 75.3 metros de altura, con un volumen de 1.300 metros cúbicos

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Pero sin duda lo más significativo de esta secuoya es su edad…

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Se estima que tiene al menos 3.200 años de antigüedad. En efecto, ¡3.200 años!

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El árbol sigue creciendo a una de las tasas más rápidas del mundo, añadiendo un metro cúbico de madera cada año

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Para poder ser fotografiado en su plenitud, se necesitó todo un equipo de expertos de National Geographic

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Las cuerdas y poleas permitieron a los trabajadores hacer su trabajo

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Tardaron 32 días realizar el trabajo. Para ello, tuvieron que sacar 126 fotografías, que después unirían hasta formar la imagen completa del árbol

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Aquí podéis ver un vídeo que muestra el arduo proceso por el que tuvieron que pasar estos trabajadores para cumplir su cometido

Fuente: wimp, National Geographic

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