Quizá la forma más común que conocemos de racismo es aquella que se produce cuando conviven personas de etnias distintas en una misma población o grupo, y normalmente el tipo más popular es cuando una de las etnias inmigra a una región donde la otra etnia es más popular en número y está establecida durante más tiempo.

Pero la tortilla se puede dar la vuelta, y la situación de miedo y desconfianza puede mantenerse con el tiempo, hasta ser los propios habitantes originales de la región los que queden apartados y son los nuevos inmigrantes los que acaban siendo racistas con la población original. Este caso lo hemos visto por ejemplo con el indio americano, o con el aborigen australiano.

Puesto que con el paso del tiempo todas las etnias estarán cada vez más mezcladas, ¿qué sentido tiene discriminar a otras personas por su raza? Esto es lo que trata hacernos entender el siguiente anuncio de beyondblueofficial. Si una voz interior te dice que no confíes en alguien sólo por su color, deja de escucharla.

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