Siempre lo decimos, a veces tenemos más que aprender de quienes menos lo esperamos. Vivimos con los ojos abiertos, pendientes de profesores, amigos, famosos, escritores y políticos. Pero de repente nos topamos con una gesto que nos hace reflexionar, y proviene de alguien del que nunca pensaríamos que íbamos a aprender algo.

Durante un partido de béisbol es normal que la pelota salga fuera del fuera del campo y que la atrape alguien del público, pudiendo quedársela. También, y al igual que ocurre en el fútbol cuando un jugador regala una camiseta a un niño, en béisbol es habitual regalar pelotas a los pequeños. Que eso ocurra hace que la pelota adquiera más valor, sobre todo para un niño, que las consideran pequeños tesoros. La lección viene cuando el niño atrapa la pelota y se la regala a una niña desconocida que se encontraba tras él.

Original: Art Fido

Publicado en Miscelánea