En Magaluf, conocida como la meca del turismo de borrachera, turistas ingleses –ebrios y trasnochados– se tatúan un cruel mensaje.

 tatuaje de pésimo gusto, con la leyenda “Yo secuestré a Maddie McCann”, es la última “moda” entre los vacacionistas ingleses de la localidad de Magaluf, en Mallorca, conocida como la meca del “turismo de borrachera”.

El diario La Vanguardia escribió sobre “el cruel tatuaje sobre Maddie de moda en Magaluf”, desatando fuertes polémicas en las redes sociales.

La macabra “moda” se conoce a 10 años de la desaparición, en el 2007 en la región del Algarve portugués, de la pequeña Maddie, que tenía tres años.


Desde entonces se desconoce su paradero. El caso nunca fue resuelto y Scotland Yard sigue buscándola.

Para los turistas británicos que decidieron colocarse ese tatuaje, a menudo borrachos y en horas de la noche, se trata de “un mensaje divertido”, según el periódico. En Magaluf los locales de tatuajes permanecen abiertos toda la noche.

“Muchos ingleses nos piden cosas de verdad locas. Lo hacemos, aunque sean mensajes ofensivos, porque es nuestro trabajo”, dijo un empleado de estos locales.

El nuevo alcalde de Palma de Mallorca, Antoni Noguera, lanzó una ofensiva contra el “turismo de borrachera” e invitó a Alemania a no enviar más sus “turistas basura” a las Baleares.

Publicado en Familia
Fuentes consultadas:
www.claris .es