Desde que empezamos a estudiar en la escuela, el sistema educativo que impera se basa en absorber información como esponjas para soltarla “de golpe” el día del examen. Unos días más tarde olvidamos el 60% de toda esta información, y años más tarde apenas recordamos prácticamente nada.

¿Y qué es lo que realmente aprendemos? Aquello con lo que ejercitamos, con lo que practicamos y nos equivocamos, pero no con lo que memorizamos como una canción -recomendamos las charlas en TED de Sir Ken Robinson respecto a un nuevo modelo educativo-.

Por lo que nunca me ha parecido mal hacer una “pequeña” trampa a la hora de memorizar iniciales como regla nemotécnica o fórmulas. Muchas personas pensarán que estamos haciendo mal compartiendo este truco, pero la realidad es que no sería necesario si se enseñara de la manera en que se debe hacerlo. Y seamos sinceros ¿quién no se ha hecho nunca un pequeño apunte en la palma de la mano o en la tapa de la calculadora?. Aun así, no abuséis de este método en clase u oposiciones, y recordar que nada es infalible al ojo de un avispado profesor.

Original: HouseholdHacker

Publicado en Miscelánea