Este es un tema que me preocupa mucho últimamente. Asumo que nos preocupa a todos. Básicamente hay dos puntos de vista diametralmente opuestos colocados ante nosotros adrede por una maquinaria estratégica brillante, por parte del gobierno Bolivariano de Venezuela.

No hay mejor analogía para esto que la del niño que tiene un pajarito en la mano y le pregunta al profesor si está vivo o muerto. Si el profesor dice que está vivo, el niño aprieta la mano y muestra al pájaro muerto. Si el profesor dice que el pájaro está muerto el niño lo deja escapar volando. Si el profesor fuese un grupo de personas es imposible que no se genere una discusión entre los miembros para decidir que decirle al niño. Que si el pájaro merece morir, que no que ya está muerto. Es una discusión inútil. El niño al final siempre gana.

El pájaro de la anécdota no solo representa, a la democracia en Venezuela sino también a la libertad misma. El profesor, es decir los ciudadanos, deseamos que el ave este libre y vuele. Queremos que haya democracia en Venezuela.

Ante este caso podríamos ponernos de acuerdo en decir, “El pájaro está muerto”, lo cual sería contradecirnos a nosotros mismos y a nuestros ideales. Sería como participar en las elecciones regionales. Nos contradecimos a nosotros mismos al legitimar al CNE y con ello a la ANC con tal haya democracia en el país y no regalarle la muerte de esta al niño/régimen.

El inconveniente es que al hacer esto el niño saldrá a jactarse con sus amigos “lo cruel que es el profesor” “Que estúpido es el profesor” “¿Cómo se atreve a pensar que YO mataría a un pajarito?”… O lo que es lo mismo: “¿Vieron? En Venezuela si hay democracia”, “cómo se atreven a decir que el CNE es tal si salen corriendo a inscribirse para las regionales”, etc… -Seguro han escuchado al personaje (Cabello) hablando en televisión-

Como dice María Corina, la comunidad internacional (los amiguitos) repudian a este CNE y ¿Vas a venir a legitimarlo? Arriesgarse a perder el apoyo internacional que se ganó con el plebiscito debido a una “contradicción estratégica” le entrega el país de nuevo al régimen dictatorial. Hay quienes dicen que no se legitima al CNE pero honestamente eso es inocente. El gobierno va a Jactarse con la comunidad internacional de nuestra contradicción y grave error. Si algo ha hecho bien el Chavismo es el jamás contradecirse y esto es parte del porqué de sus “locuras”.

Tomemos en cuenta que si el régimen esta “contra la espada y la pared” es porque la presión internacional y la lucha institucional interna son las paredes de la esquina y la protesta en la calle vendría siendo la espada. Es la espada la que termina matando al monstruo, pero no sin la ayuda de las paredes. En este momento la pared de la lucha institucional se está derrumbando por ir a las elecciones. Lo que vendría siendo, el nombramiento del nuevo CNE y poderes públicos, está pasando a un segundo plano gracias a las elecciones. Con esta pared se viene abajo la de la presión internacional, gracias a como se llenara la boca con “los amiguitos” el niño/régimen. El monstruo escapa y la espada cae al suelo. ¡BOOM 59 AÑOS DE DICTADURA CUBANA!

Este es mi gran temor.

¿Qué le respondemos al niño entonces? ¿Qué hacemos para salir de la encrucijada? ¿Eso es todo? ¿El gobierno ganó?

El proverbio del niño con el pájaro en la mano termina cuando el profesor le responde “será lo que tú quieras”. Es decir, debemos responder cualquier cosa que sea distinta a las dos opciones puestas por el gobierno. Esto es difícil, y al igual que en el caso del profesor requiere una visión a futuro muy audaz. Con esta respuesta el niño, que quería al pájaro muerto, lo mata, pero es él el que queda como un desalmado ante “los amiguitos” y el profesor se salva de tener que tomar una decisión en contra de su voluntad. De esta forma el niño/régimen pierde y ninguna de las paredes que lo rodean cae sino que al contrario, lo acorralan más.

¿No sería darle carta blanca al régimen para que haga con el pájaro lo que le dé la gana? ¿Qué sería esa respuesta en el mundo real?

A la primera pregunta: Si. Sería dejar que el gobierno continúe con la ANC y con esto su imagen se deteriore aún más y continúen las fracturas internas. Significa que el gobierno estará solo con las consecuencias de sus actos y el profesor se verá en libertad de regañar al niño por maltrato animal y citar a sus padres. Entonces la respuesta en la vida sería, considero yo, nombrar a un nuevo CNE, celebrar las mismas elecciones regionales o generales con el nuevo CNE legítimamente reconocido por los venezolanos y la comunidad internacional, movilizar a la calle en contra del CNE ilegitimo (actual) y la constituyente comunal, y boicotear (como se hizo con las del 30mde Julio) las elecciones regionales impuestas por este régimen.

En este escenario es el CNE nombrado por la AN el legítimo y el actual se convertiría en el paralelo, pues la comunidad internacional reconoció los resultados del plebiscito y a la Asamblea Nacional. Serían los gobernadores elegidos por el CNE nuevo los legítimos ante Venezuela y el mundo y así el gobierno que a través de este organismo se elija y aquellos gobernadores elegidos por el CNE actual (ilegitimo) vendrían a conformar un gobierno paralelo. EEUU declaró que “no reconocería gobiernos paralelos”, Es decir, que no reconocería a este gobierno si nosotros montamos uno nuevo y legítimo.

Lo único que separaría a nuestro gobierno del actual es que no contaría con las FFAA en un principio y debido a esto no tendría capacidad ejecutoria (no sería estado completo). Sin embargo las FFAA tendrían opción de a qué gobierno defender y daría pie para un verdadero quiebre entre ellas que traería como consecuencia un nuevo gobierno para Venezuela. Sería sin dudas un gran paso hacia la libertad, distinto a los caminos del gobierno.

He aquí mis recomendaciones para la MUD y el futuro de Venezuela. Los ciudadanos lo que podemos hacer es seguir en las calles y pedirle a los políticos que hagan esto, es decir, que sean consecuentes y cumplan con su palabra.

Venezuela será libre.

MORIS H RAUSEO J

11/8/2017

Publicado en Miscelánea