La gimnasia artística es un deporte que requiere mucho sacrificio y esfuerzo. Dentro de esta categoría hay distintas modalidades, aunque podríamos diferenciar básicamente entre las que son masculinas y femeninas.

Volteretas, saltos imposibles y piruetas increíbles son solo la parte visible de este deporte. Para llegar a un buen nivel, los gimnastas han tenido que dedicarle horas y horas de entrenamiento ininterrumpido y disciplina.

Tan importante es el entrenamiento continuo como un buen entrenador que motive y lleve hasta sus límites a los deportistas, pero el trabajo del preparador físico no acaba ahí.

La diferencia entre un buen instructor y mal instructor está en la preocupación que tenga por el bienestar de sus alumnos. El “todo vale” no es aceptable y más si estamos hablando de la salud de jóvenes deportistas.

"Tú salta, que ya estoy yo abajo por si acaso"

“Tú salta, que ya estoy yo abajo por si acaso”

Hoy os traemos un vídeo de un entrenador que lleva como lema el anteponer la salud de sus pupilos a la suya propia. Con un movimiento espectacular (y digno de un gimnasta, sin duda) este joven pone a salvo a su alumna de lo que podría haber sido una caída fatal.

Desde luego la chica del vídeo puede estar tranquila cuando haga sus ejercicios en barras asimétricas. Mientras su entrenador esté cerca, las caídas no serán tan duras.

Fuente: Warren Liebmann, Artículo por La Voz del Muro

Publicado en Miscelánea