Tengo malas noticias para ti si guardas los brick de leche en la puerta de tu nevera. 

Según una nueva guía en la que se explica cómo guardar correctamente los alimentos, la leche debería estar en la balda central de la nevera, junto a los demás lácteos, véase la mantequilla, el queso y el yogur. 

Sí, seguro que te has quedado patidifuso después de esto, pero hay más, y seguro que si quieres seguir este consejo vas a tener que remodelar la colocación de tu comida. 

Según la guía, publicada en la web británica Good Housekeeping, en la puerta del frigorífico debes guardar alimentos que contengan conservantes naturales, como las mermeladas, el zumo o los condimentos. Esto se debe a que es la zona más cálida de la nevera (lo sabías, pero no lo habías pensado) por lo que, si dejas la leche ahí, corres el riesgo de que se estropee antes al estar en una zona con temperatura cambiante. 

Además, el resto de la nevera, si quieres conservar bien tus alimentos, deberías organizarla así: 

Good Housekeeping

En las baldas superiores deberías colocar alimentos que no necesiten cocinado, como los embutidos y las sobras, bien guardaditas en tupperwares para que no se las coman las bacterias antes que tú. En la zona central, como ya se ha mencionado, deben estar la leche y sus derivados. 

El estante de abajo, y esa zona, es el lugar idóneo para la carne y el pescado crudo, debido a que es la zona más fría de todo el frigorífico y esos alimentos debes mantenerlos frescos. Además, así te quitarás de encima el engorro de que goteen y ensucien la nevera, además de que contaminen otros productos. 

Por último, en los cajones de abajo debes guardar las verduras, frutas y hortalizas, aunque esto seguro que lo estabas haciendo bien, ya que en el propio cajón viene señalado que ese es lugar para los vegetales. 

Good Housekeeping también ha dado consejos sobre a qué temperatura mantener el frigorífico y qué alimentos no se deben guardar en él:

Se recomienda mantener la nevera a una temperatura de entre 1ºC y 4 ºC y nunca meter alimentos calientes en ella para evitar subidas de la temperatura y no arriesgarse a que se produzcan intoxicaciones alimentarias. 

Por otro lado, si guardas los tomates y las cebollas en la nevera, estás provocando que pierdan sabor, y el olor de la cebolla mutará el sabor de los alimentos que la rodeen (maldita cebolla). La miel (que no muere), el pan, el ajo, el melón y el café también debes mantenerlos fuera. Por último, si eres consumidor de aguacate, deberías guardarlo en una bolsa de papel abierta y fuera de la nevera.

¡Hale, a reorganizar la cocina! Verás cómo tus alimentos lo notarán si lo haces, además de que conseguirás tener una nevera ordenada y no “con comida por todos lados hasta que se deje de ver el fondo”. 

Publicado en Cocina
Fuentes consultadas:
http://www.goodhousekeeping.co.uk/food/food-news/organising-your-fridge-right
http://www.huffingtonpost.es/2017/03/12/guardas-la-leche-en-la-puerta-del-frigo-pues-lo-estas-haciendo_a_21875117/?utm_hp_ref=es-homepage