A nadie le gusta tener que esperar cuando tiene hambre, y esto lo podemos comprobar en nuestra propia piel cuando se retrasa nuestro pedido en el restaurante y nuestro humor comienza a oscurecerse como lo hace el cielo en el momento previo a una tormenta.

Quien haya visto comer a un perro grande lo último que pensará es que puedan tener autocontrol, y que cuando vean la comida nada más existirá en su mente hasta que se la coman. Pero la realidad es bien distinta, todo es cuestión de educación.

En el siguiente vídeo, una niña de 4 años prepara la comida ante la excitada mirada de 6 pit bulls tan grandes como ella. Pero no se están peleando por ver quién come primero, sino que la joven los hace esperar en fila y hasta que no les da permiso, no empieza el festín.

Comparte este vídeo con tus amigos para que pasen un buen rato, pero especialmente a aquellas personas que piensen que los perros -particularmente los pit bull- son agresivos por naturaleza.

Original: Laught World Net

Publicado en Miscelánea