¿Quién no se ha reído alguna vez sin motivo aparente? En medio de todos y a carcajada limpia. ¿Quién no ha bailado en mitad de la multitud, solo en casa o sin música? Siempre es un placer cuando nos sacude la alegría. Te pilla sin previo aviso y sin importar donde estés. Muchas veces quien nos ve piensa si no estaremos un poco locos.

Pero nada de eso, menear el esqueleto porque sí es tan común como la vida misma. Y lo mejor de todo es que no tiene edad. Aquí está esta mujer para demostrar lo poco que importan los años cuando se trata de mover las caderas.

Vale que es normal, pero ¿os imagináis a vuestra abuela bailando como si no hubiera un mañana en un parking?

Como poco nos quedaríamos con la boca abierta.

Y luego sentiríamos envidia por cómo se mueve. Al menos esta mujer podría conquistar a cualquier jurado con sus movimientos imposibles. Pero si solo de bajar así las piernas ya te deberían dar una medalla.

Con su canto a la vida hace que los que están grabando se alegren más que ella si cabe. No sabemos el motivo por el que se arranco a bailar así pero su dicha es contagiosa. Dan ganas de salir y acompañarla en esta danza de movimientos increíbles. Lo mejor de no sentirse observado es que no hay vergüenza posible y hacemos todo mucho mejor, más relajados y sueltos. A ciencia cierta que esta mujer no lo sabe.

Pillarla infraganti es parte del encanto del vídeo.

Fuente: Abby Tucker

Publicado en Miscelánea