Flickr: jamelah e.

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Con la llegada del mal tiempo, también es muy habitual sustituir la ropa corta, los helados y piscinas, por el abrigo, las mantas y los medicamentos para el catarro. Solemos resfriarnos al menos una vez al año, sino son más. Como es habitual, cuando nos metemos en la cama es cuando nuestras narices quedan taponadas por la acumulación de mocos, impidiendo que podamos respirar por la nariz.

Si sois de los que aguantáis esta situación, ¡bravo por vosotros!, ya que esto hace que probablemente os despertéis con la boca bastante seca y con una congestión nasal severa. Otros, sin embargo, cuando están enfermos y sienten que no pueden respirar, se ponen tan nerviosos que acuden a las gotas de oximetazolina para despejar su nariz, pues seguramente en la farmacia les dijeron que era lo mejor en estos casos. Lo mismo podría decir en el caso de los alérgicos, pues muchos acaban consumiendo este tipo de productos porque es la única manera de soportar los síntomas. Lo que probablamente no saben es que, desde ese instante, ya están enganchados a la oximetazolina.

Después de unos días, cuando los síntomas del resfriado o la alergia amainan, descubren que han generado una dependencia bastante aguda hacia este compuesto, pues la nariz se les tapona antes, y por mucho que hagan o intenten otras técnicas nada les ayuda, solo su amada oximetazolina.

¿Qué debo hacer en estos casos? ¿Cómo consigo desengancharme de la oximetazolina?

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Existen remedios para dejar la oximetazolina, pero no es fácil ni rápido.

Como cualquier droga, la oximetazolina tiene un período de “mono” para el cuerpo, en el que tiene que asimilar su pérdida. Así pues, el único modo de dejarlo es proponiéndotelo en serio, asumiendo que debes estar dispuesto a pasar unos días malos.

Para hacerlo, hazlo unos días que estimes que serán tranquilos, sin viajes ni situaciones en las que sea fácil agobiarte, y en los que sepas que vas a dormir durante al menos una semana en casa, ya que las noches serán más duras.

“Lo he probado y no puedo dejar la oximetazolina”

Flickr: Allan Foster

Flickr: Allan Foster

Esto no es cierto si te lo propones. Prepárate para unos días de dormir poco, ya que cuando tu cuerpo está tumbado es cuando mas se tapona la nariz. La boca se te va a secar mucho porque vas a pasarte las noches respirando por ella, pero es un trance que debes pasar para poder superar tu adicción a las gotas nasales.

Lo mejor en estos casos, y sabiéndolo de antemano, es no utilizarlas bajo ningún concepto, puesto que corremos el riesgo de crear una fuerte dependencia hacia este tipo de medicamentos.

Algunos tips o consejos que te ayudarán a aliviar los síntomas de la congestión nasal de forma casera

1. Evita sonarte la nariz con demasiada frecuencia. Esto solo conseguirá empeorar las cosas. Suénate cuando ya no aguantes más, ya que si lo haces a menudo, tus membranas nasales se inflamarán todavía más, entrando en una especie de círculo vicioso.

2. Utiliza un aerosol de solución salina, que puedes comprar en la farmacia, o prepara el tuyo propio en casa. Para ello, utiliza una taza de agua tibia, 1/2 cucharadita de sal y una pizca de bicarbonato de sodio. Puedes aplicártelo con una pera de goma. (Unas 3 o 4 veces al día).

3. Vapor de agua para aliviar la congestión nasal. La humedad y el vapor disminuirán la inflamación de las fosas nasales y podrás respirar mejor.

4. Mantente hidratado. Esto hará que la mucosidad disminuya y facilitará su expulsión.

5. Coloca una gasa o compresa tibia sobre la nariz, dejando los orificios nasales libres. Cámbiala cada vez que se enfríe.

6. Tiras adhesivas para la nariz que podrás conseguir en la farmacia. Son muy económicas y son idóneas para usar por las noches.

7. Come alimentos picantes o bien condimentados. El chile o el comino son buenos ejemplos

Fuentes: mejorconsalud
Imágenes: saudedicas, Flickr

Publicado en Salud