Si hay un animal que le enseñes lo que le enseñes va a hacer siempre lo que le parezca mejor, son los gatos. Ya puedes comprarle una carísima casa que él preferirá utilizar tus cajas de zapatos, bolsas, y todo aquello que no haya sido pensado -en principio- para que duerma un gato.

¿Lo harán para hacernos sufrir? Está claro que no… aunque hay veces que te lo planteas, sobre todo cuando te encuentras con el gato que todo villano de película de James Bond desearía tener, uno al que le de completamente igual lo que le digas, pero que además, se resarcirá. Primero te mirará, y cuando se asegure de que tienes su atención, romperá aquello que no te gustaría que rompiera.

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