Todos nos hemos preguntado alguna vez sobre cuál sería el Santo Grial para alcanzar la felicidad. Probablemente muchos de vosotros penséis que el dinero o la fama son metas que pueden darnos la seguridad suficiente como para obtenerla pero, según el estudio realizado por la Universidad de Harvard durante los últimos 78 años, lograr estas metas no nos convierte en personas más felices. Al parecer tampoco se consigue con un gran número de posesiones, viajando por todo el mundo o acumulando experiencias.

El “Estudio de la Felicidad”

La investigación, llamada Estudio sobre el Desarrollo Adulto en sus orígenes, comenzó en 1938 con 724 hombres de dos clases: estudiantes de Harvard y gente proveniente de los barrios más pobres de Boston. Hoy, los descendientes de aquellos sujetos -más de 2.000- continúan participando en este maravilloso estudio, el cual ha pasado a conocerse como “Estudio de la Felicidad” y ha llegado a ser la investigación sobre la edad adulta más compleja y longeva realizada hasta la fecha.

Durante 7 décadas, los investigadores estudiaron si las personas que se prestaron al estudio conseguían o no ser felices y mantenerse sanos desde su adolescencia hasta la edad adulta. Para ello, se les ha preguntado casi a diario por cómo les va la vida, su trabajo, la salud, el amor, el dinero o la familia.

De los 724 sujetos originales 60 siguen participando actualmente en el estudio, todos ellos nonagenarios, por lo que los expertos han podido estudiar en profundidad sus vidas para extraer una serie de interesantes conclusiones acerca del “secreto” para hallar la felicidad.

El psiquiatra estadounidense Robert Waldinger es quien lleva actualmente las riendas del estudio, el cual también ha pasado por diversas manos a lo largo de todo este tiempo. Recientemente, Waldinger sorprendía con una charla TED, donde revela que una de las metas más importantes en la vida de los encuestados actuales es hacerse ricos. Otro alto porcentaje, sin embargo, codiciaba aún más la fama que el dinero. Todos consideran que alcanzar estas metas les hará más felices. Si esto fuera así, entonces ¿por qué hay ricos y famosos que se sienten infelices?

Conclusiones y herramientas para ser más felices

Tras 78 años de estudio, esto es en lo que han concluido sus investigaciones, según narraba el propio Waldinger en su charla TED:

Constantemente nos dicen que trabajemos más, que nos esforcemos para lograr más. Nos da la impresión de que tenemos que perseguir estas cosas para gozar de una buena vida. Pero las lecciones que hemos extraído no tienen nada que ver con la fama, la riqueza o trabajar mucho. El mensaje más claro en estos 78 años de estudio es: las buenas relaciones nos hacen más felices y sanos“.

Eso es todo. Pero no se trata de tener cuantas más relaciones mejor, sino de la calidad de las mismas. Por tanto, las personas con más vínculos sociales de calidad -donde se incluyen las relaciones familiares, amistades y los vínculos con los miembros de nuestra comunidad- son más felices, más sanos y viven más.

Por el contrario, experimentar la soledad resulta ser tóxico. Las personas que están más aisladas de lo que quisieran de otras personas encuentran que son menos felices, son más susceptibles a recaídas de salud en la mediana edad, sus funciones cerebrales decaen más precipitadamente y viven menos que las personas que no están solas.

Hemos aprendido 3 cosas sobre las relaciones. La primera es que las relaciones sociales nos hacen bien y que la soledad mata. Resulta que las personas con más vínculos sociales, con la familia, amigos y la comunidad son más felices, más sanos y viven más que las personas que tienen menos vínculos; la segunda lección que aprendimos es que no tiene que ver con la cantidad de amigos o relaciones que tenemos. Lo que importa es la calidad de las relaciones más cercanas; por último, las buenas relaciones no solo protegen el cuerpo, sino la salud mental. Las personas que viven rodeadas de amor y buenas relaciones se sienten más protegidas, tienen su cerebro más vivo y sus recuerdos son más nítidos“.

Mejorar la calidad calidad de nuestras relaciones para alcanzar una mayor felicidad

Nuestras relaciones no tienen por qué ser armoniosas todo el tiempo y de hecho nunca lo son. Se trata de saber que podemos contar con la otra persona, a pesar de momentos de adversidad o confrontación.

Mantener estas relaciones durante tanto tiempo es complicado para todos, ¿pero qué implica entregarse verdaderamente a ellas? Cada persona es un mundo y aquí intervienen un montón de factores, pero pasar más tiempo con personas que con pantallas, así como amenizar una relación enfriada haciendo cosas nuevas juntos, visitar a un familiar que hace tiempo que no vemos o dedicar más tiempo a nuestros hijos podrían ser de gran ayuda. Tú decides.

Vía: TED

Publicado en Salud