El bucle Tehachapi fue uno de los mayores prodigios de la ingeniería en 1874, cuando fue construido construido por la compañía Southern Pacific Railroad como parte de la línea ferroviaria que une las ciudades de San Francisco y Los Angeles.

Hoy el hombre construye prodigios de ingeniería más intrincados y grandes pero pocos tan vistosos como el bucle Tehachapi

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Su curiosa forma y la manera en que los trenes discurren por él, lo han convertido en uno de los lugares preferidos por los amantes de los trenes

Es un rizo perfecto en mitad de un recorrido sinuoso

Esta línea ferroviaria une, desde 1876, las ciudades de San Francisco y Los Ángeles

Realiza paradas en Mojave y Bakesfield

Más de 40 convoyes diarios recorren su gigantesca curva circular con el objetivo de salvar el gran desnivel de este terreno montañoso

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Y es que aunque parezca pequeño, el tren asciende un total de 23 metros de altura durante el giro

Fue diseñado por el ingeniero William Hood y construido por 3.000 trabajadores de origen chino que, durante dos años de duro trabajo y sin contar con ningún tipo de maquinaria pesada, se abrieron paso a través de las rocas de granito a base de pico, pala y dinamita

Esta línea cuenta, además, con 18 túneles, 10 puentes y numerosas torres de agua para las antiguas locomotoras de vapor, que todavía hoy permanecen sobre el terreno

Si quieres contemplar el hipnótico recorrido del tren a lo largo de bucle de Tehachapi, no te pierdas este video.

Fuentes: wikipedia, labrújulaverde, Tom Spurlock/youtube

Publicado en Ciencia