Los hogares para ancianos tienen una mala fama poco merecida. Estos lugares se ocupan de cuidar a nuestros ancianos y atenderlos de la mejor manera posible. Un ambiente hogareño ayuda mucho en estos casos y en el centro para mayores St Augustine Health Ministries lo consiguió de una forma inesperada.

Un día como otro cualquiera, un gato callejero empezó a rondar por las instalaciones. El felino era bastante amigable con los ancianos, por lo que decidieron ponerle nombre y alimentarlo de vez en cuando.

Oreo, que así es como lo bautizaron, esperaba todos los días la hora del paseo de los residentes y los acompañaba. Su espíritu alegre, cariñoso y juguetón se ganó enseguida el corazón de todos los ancianos.

Un día, sin saber como había entrado, Oreo apareció dentro del edificio. La recepcionista se lo encontró en su silla y ese fue el momento en el que decidieron adoptarlo totalmente. Ahora vive allí y todos los residentes lo quieren y miman como a un miembro más.

Oreo se hizo el dueño de la recepción del St Augustine rápidamente

Muchos de los residentes tenían mascotas en sus casas, por lo que el personal decidió que dejar que Oreo se quedase era una forma de hacer más hogareño el lugar

Oreo ayuda a los residentes de una manera que solo él sabe hacerlo, dándoles su amor y cariño. Este es el trabajo que desempeña en el centro

Desde que el pequeño felino pasea por los pasillos del St Augustine las risas y la felicidad se han multiplicado

Eso si, en cuanto alguien se levanta, no duda en robarle el asiento

En el siguiente vídeo podemos ver a Oreo en acción

Este gato hace un trabajo que pasa desapercibido para mucha gente, pero que es importantísimo. Acerca un pedacito del hogar y de normalidad a personas que lo necesitan realmente. Ojalá y  otros centros para mayores siguiesen el ejemplo e incorporasen a su propio Oreo a la plantilla de “trabajadores”. 

Publicado en Animales
Fuentes consultadas:
http://www.inspiremore.com/oreo-nursing-home-employee-cat/?utm_medium=social&utm_source=WMP&utm_campaign=partner