Todos el mundo sabe que no hay que abusar de los refrescos azucarados porque a largo plazo pueden originarnos graves problemas de salud, algunos de ellos irreversibles. Para hacernos tomar conciencia de lo perjudiciales que pueden ser este tipo de bebidas, George Prior ha expuesto su cuerpo y su salud a un experimento que, sin duda alguna, dará mucho que hablar.

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La prueba consistía en beber 10 latas de Coca cola, o lo que es lo mismo, 3 litros y medio al día, durante un mes. Una aclaración antes de mostraros la evolución del experimento, es que Prior era el típico ciudadano promedio de 50 años de edad que gozaba de buena salud, debido en parte al régimen tan equilibrado que sigue, donde los vegetales, la carne y los huevos son los protagonistas de su dieta.

“Dispongo de un monitor para la presión, otro para la insulina y registraré mi peso asiduamente. Veremos qué efectos producen en mi cuerpo el incremento de azúcar e insulina en mi organismo”, declara George Prior en su vídeo antes de empezar con el experimento. Veamos cómo fueron pasando los días:

A los pocos días de comenzar su aventura ya empezó a notar los primeros resultados

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“Esta mañana he despertado con 3,6 kilos de más a solo 9 días de haber comenzado. Estoy cansado de tomar Coca Cola. No es sólo el tomarla, es porque me siento lleno todo el rato y no tengo ganas de comer otras comidas”, confiesa angustiado al saber que aporta todos los días 1.400 calorías extra a su organismo.”Suelo comer mucha grasa porque con la dieta que normalmente sigo como muchas proteínas, pero ahora estoy comiendo menos grasas que antes porque no tengo apetito. Estoy subiendo muy rápido de peso a consecuencia del azúcar de la Coca Cola”.

Su Índice de Grasa Corporal se duplicó en solo 15 días

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Antes de empezar con el experimento, George Prior tenía un 9% de grasa corporal. A los 15 días, su IMC había aumentado al 14%. “Puede que esos porcentajes no parezcan muy altos, pero he aumentado en un 50% mi grasa corporal. Es bastante en solo 15 días”, argumenta. “Mi único consumo de azúcar son las 10 Coca Colas que bebo. No me siento muy bien, pero continuaré durante 15 días más”, concluye. Su ingesta de azúcar diaria se corresponde con lo que consume actualmente la mitad de la población de EEUU en un día.

Sus horas de sueño también se ven afectadas por el consumo excesivo del refresco

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A los 21 días de empezar la locura, George Prior no puede evitar sentirse cada vez peor: “He tenido jaqueca durante todo el día, no sé si tendrá algo que ver con el azúcar y cafeína de la Coca Cola. Además, he subido 7,2 kilos desde que empecé. Hoy, y por primera vez, no he podido abrocharme los pantalones y voy al baño a cada rato. No dormí bien anoche. Me quedan 9 días”. Sin duda la pesadumbre se refleja en sus palabras, pues está experimentando que su cuerpo y sus hábitos están cambiando por completo.

Las diez latas de refresco equivalen a medio kilo de azúcar diario

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Una auténtica bomba de relojería para nuestro organismo. Las enfermedades relacionadas con la obesidad están claramente en auge en muchos países, y el abuso de este tipo de refrescos y de otros alimentos con altos contenidos de azúcar, como la bollería industrial, pueden ser muy perjudiciales.

El antes y el después tras los 30 días que duró el ejercicio

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En su página, George habla de datos. Agarraros fuerte a la silla porque en 30 días: engordó un total de 10,4 kg; su presión arterial estaba completamente disparada -de 129/77 a 143/96-, corriendo el riesgo de sufrir algún tipo de problema cardiovascular; el IMC había aumentado en un 65% -de un 9% a un 16%-; los niveles de insulina estaban altísimos. En resumidas cuentas, George pasó de ser un hombre completamente sano y tener un cuerpo definido a tener un estado de salud bastante preocupante.

Después de que todo había terminado, se dio cuenta de que se había vuelto adicto al refresco

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“Cuando estuve algunas horas sin tomar Coca Cola, sentía una ansiedad terrible y un deseo intenso por comer algo dulce”, confiesa.

Los resultados son escalofriantes

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Haciendo balance de todo el proceso, se puede deducir que su cuerpo había cambiado por completo, no solo físicamente sino también internamente. Continuas idas y venidas al baño, desarreglos de sueño, sensación de hinchazón constante, dependencia del azúcar, presión arterial disparada, duplicidad de su IMC, altos niveles de insulina en sangre y un aumento bastante considerable de peso.

Pero lo más importante de todo, ¿por qué lo hizo?.

“Quería sentir en mis propias carnes lo que todo mundo ya está cansado de escuchar: los refrescos y, principalmente, el azúcar son los grandes villanos de la salud. Creo que existen muchas personas que sufren problemas de salud como diabetes y enfermedades cardíacas que no se dan cuenta que podrían mejorar con el simple hecho de parar con el azúcar”.

Lo único que deseamos es que estas palabras y esta prueba ayuden clamen a una conciencia colectiva, para hacer ver que la ingesta de azúcares de manera desmesurada puede traer gravísimas e irreparables consecuencias para nuestra salud. Si te ha gustado el artículo no dudes en compartirlo y dejarnos un comentario con vuestras opiniones.

Fuente: 10cokesaday, news.health, aplus

Publicado en Miscelánea