La vida de este sin techo no es la que estás acostumbrado a escuchar. Cuando lo conozcas no vas a sentir caridad y si lo compartimos es por lo peculiar que es. Para que otros muchos vean que no sólo mostramos cosas edulcoradas. Nos gusta enseñar la realidad tal como es. Y a veces es así de peculiar.

Este joven gana mendigando en un día más que otras personas con su trabajo en una semana. Su máxima es no parecer un sin techo para poder ligar y pasárselo bien. Si esa noche no liga, duerme en la calle junto con un vaso para recibir limosna. Con el dinero compra gomina y alcohol para seguir la fiesta.

Le preguntan que qué le diría a los jóvenes, su respuesta es que nunca sean como él.

Original: Elite Daily

Publicado en Miscelánea