Jack Mook, de Pittsburg, California, es lo que se podría considerar como un tipo duro, tanto por su profesión como detective de policía durante 22 años como por su físico. Pero detrás de esta fachada se encuentra una de esas personas que sorprenden por sus actos.

Cuando tratas con personas que en su trabajo se enfrentan a las situaciones más difíciles de su vida, como médicos, policías y bomberos, todos ellos coinciden en que tienes que aprender a ver la realidad de otra manera, porque sino no serían capaz de ejercer su profesión. Esto pasa por mantener una línea entre tu vida privada y la profesional, que divida una parcela de la otra.

Quizá por esto, y tras tanto tiempo dedicándose a su trabajo, una chispa saltó dentro de la cabeza de Jack Mook que llevó a tomar una decisión que cambiaría su vida y la de dos pequeños.

Original: On the road

Publicado en Miscelánea