A estas alturas de la era moderna pocas cosas de un restaurante nos pueden llamar la atención. Pero existe un restaurante que es muy especial, y no lo es por una exquisita comida de autor o por una decoración vanguardista rompedora, es especial por la persona que lo regenta, el gran Tim, un joven con Síndrome de Down que desde los 14 años tenía ya muy claro a qué quería dedicar en el futuro. Por eso sus padres lo comenzaron a tomar en serio y le ayudaron a cumplir su meta.

Además de preocuparse porque todo esté siempre como es debido, la prioridad de Tim son los clientes, a los que abraza siempre que tiene ocasión para sacarles una gran sonrisa. Tim no sólo es un gran empresario, una gran hostelero y una gran persona, sino también un gran atleta.

Gente como Tim son todo un ejemplo de inspiración.

Original: AOL

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