Cuando vemos a un mendigo en las calles de nuestras ciudades solo percibimos a esa persona en su momento actual y sin una historia detrás. Nunca nos paramos a pensar si tendrán familiares o amigos, o qué fue lo que les empujó a la mendicidad. Tenemos ideas preconcebidas y metemos a todo el mundo dentro del mismo saco: son pobres. Pero detrás de la palabra “pobre” hay mucho más, deberíamos empezar a asimilar que son gente atravesando una de las peores etapas de sus vidas, y que son personas al igual que lo somos tú y yo.

Para hacédnoslo ver Rethink Homelessness le pidió a varios sin techo que escribieran en un cartón algo de sus vidas que no sabrían otras personas. Cuando leemos lo que pone en esos carteles la palabra mendigo comienza a dejar de tener sentido.

Publicado en Miscelánea