A lo largo de la historia de los deportes, la competición entre equipos y la competitividad entre individuos ha sido la base de la misma. Pero si en algunas ocasiones esta ha dejado de verse como un juego, se compensa de sobra con algunos de los mejores actos que podemos ver hoy en día, los de deportividad.

La deportividad no consiste sólo en jugar limpio, sino en ser capaz de desconectar del juego y ayudar a tu rival si en ese momento necesita tu ayuda. Consiste en volcarse con la gente que está a tu alrededor animándote para devolverle lo que hacen por ti.

Este video que lleva ya tiempo dando vueltas por la red, y es un gran ejemplo de casos donde la deportividad llega a emocionarte.

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