El cerebro es de las estructuras más complejas del universo y a la vez puede llegar a ser la más bella. Todavía hay mucho que aprender sobre este órgano tan fascinante, un lugar casi desconocido incluso para aquellos que se dedican a su estudio.

Existe una obra artística que es capaz de captar tanto la parte estética como la sofisticación de este órgano tan enigmático. Greg Dunn, doctorado en neurociencia antes de convertirse en artista profesional, es el responsable de esta maravillosa obra. “Yo había sido un científico en mi vida anterior”, comenta Dunn.

Los patrones de ramificación de neuronas que veía a través del microscopio, le recordaban a los principios estéticos del arte asiático que él siempre había admirado. Dunn se dio cuenta de que las neuronas se podrían pintar al estilo sumi-e -una técnica de dibujo monocromático en tinta de la escuela de pintura japonesa-, realizando el menor número posible de movimientos con el cepillo para capturar el alma del sujeto.

“El mundo microscópico forma parte del mundo del arte asiático”, cuenta Dunn. “No hay distinción entre la pintura bosquejada de un paisaje y un paisaje del cerebro.” Aquí os presentamos algunas de sus creaciones más deslumbrantes:

Columnas corticales

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Realizado con oro, tinta, colorante y mica en panel aluminizado. Los primeros trabajos de Dunn involucraban composiciones muy minimalistas. Utiliza imágenes microscópicas para inspirarse y recrear él mismo las neuronas.

“El patrón de ramificación de neuronas que estaba intentando capturar consigue ser un atributo que roza con el estado zen”, comenta el artista sobre esta obra.

‘Basket and Pyramidals’

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Realizado en tinta sobre oro. Dunn llevó a cabo un proceso que consiste en soplar la tinta sobre un papel no absorbente. La forma del papel y las turbulencias provocadas al expulsar el aire sobre la tinta se entremezclan para capturar perfectamente los enredos neuronales.

Corteza de oro II

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Realizado con tinta sobre oro. En esta obra se aprecia un grado de aleatoriedad en los patrones de ramificación neuronales que es difícil de capturar cuando se están pintando. “Si intentas pintar neuronas a mano, te estarás adhiriendo a todo tipo de reglas inconscientes”, cuenta Dunn.

“Por el contrario, la técnica de soplado de tinta es un poco como la cocina italiana, cuando tienes los mejores ingredientes, solo tienes que aprender a controlarlos”, concluye.

‘Brainbow Hippocampus in Blues’

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Micrograbado de oro en acero. Dunn, con la colaboración de su colega, Brian Edwards, construyen cajas de sobras alrededor de los marcos de los grabados para añadir posteriormente varios colores. Controlando el ángulo de luz que incide sobre la imagen, pueden controlar el color.

Esta obra surgió de la idea del proceso ‘Brainbow’ -encéfalo iris, en español-, una nueva técnica transgénica de tinción neuronal que, mediante la cría de ratones con genes que codifican diversas proteínas fluorescentes, permite obtener imágenes del encéfalo con un centenar de tonalidades distintas.

‘Brainbow Hippocampus variations’

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Aquí, el proceso de Brainbow se muestra bajo diferentes condiciones de iluminación. “Se pueden obtener un número infinito de apariencias, porque no hay color en la superficie de la imagen” dice Dunn.

‘Glial and Blood Vessels’

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Realizado en oro y tinte sobre acero inoxidable. Si bien gran parte de la obra de Dunn se centra en las neuronas, sus temas también incluyen otros tipos de tejidos, como la glial, células cerebrales no neuronales que proporcionan apoyo y protección a las neuronas. Se cree que estas células desempeñan un papel cada vez más importante en el cerebro.

Glial Flare

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Realizado con oro y tinte sobre papel aluminizado. Aquí podemos ver otra vez el tejido glial bajo otro tipo de técnica.

Médula espinal

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Realizado con oro, tinta y tinte sobre acero inoxidable. Una de las piezas más llamativas de Dunn no es del cerebro, sino de una porción de la médula espinal.

A través de su arte, Dunn da voz a los científicos cuyo trabajo no suele ser apreciado por el público en general. “El arte tiene el poder de capturar las emociones de las personas e inspirar temor, cosa que una gran cantidad de cuadros y gráficos no tienen.” concluye Dunn.

Como veis, existen muchas maneras de capturar el arte. Esta es una de las más extrañas pero bellas que hayamos visto nunca. Si os ha gustado el artista podéis visitar su página, donde además de ver su obra completa, podréis adquirir alguna de ellas si es que estáis interesados.

Fuente: livescience, gregandunn

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