La seguridad al volante es lo más importante. Esto, que puede parecer un eslogan de cualquier campaña de tráfico, es en realidad una máxima que todos los conductores deberíamos llevar a cabo.

Una conducción responsable, la adaptación de la velocidad del vehículo a la vía por la que circulemos, atención plena a la calzada y una correcta utilización de los dispositivos de seguridad nos hacen tener un 99% de posibilidades de no sufrir un accidente.

Hoy en día los coches cuentan con infinidad de sistemas de seguridad tanto para lo ocupantes, como para las posibles víctimas de atropellos. Todas estas medidas de seguridad pasan por diferentes agencias que se encargan de valorar y puntuar los diversos vehículos acorde a los resultados obtenidos en sus pruebas.

En Europa tenemos el test Euro NCAP, en USA tienen la NHTSA, en Japón existe la NASVA, etc… Todos estos test están muy bien pero en las pruebas realizadas, los vehículos no superan los 64 km/h. A más velocidad, tu coche ya puede tener la mejor nota en todos los tests del mundo que si te das un golpe a 100 Km/h es difícil sobrevivir.

Ahora imaginaos un golpe a 200Km/h… mejor no os lo imaginéis y dadle al play… los resultados son escalofriantes. Y eso teniendo en cuenta que uno de los vehículos se encuentra detenido.

Fuente: To Jest Droga PLUS

Publicado en Insólito