Seguro que alguna vez te has hecho la pregunta de por qué podemos encontrar relojes que no cuestan prácticamente nada y sin embargo hay otros que valen una auténtica fortuna. Y aunque la respuesta la tienes en el vídeo de abajo, en el que se muestra la fabricación artesanal de uno, queremos darte unos datos antes.

No existe una escuela de relojería, la habilidad de un relojero es meramente fruto de su esfuerzo autodidacta o de la transmisión del conocimiento persona a persona, de maestro a aprendiz. Por eso se les considera técnicos, por no tener una carrera en esta rama especifica, pero son expertos en los mecanismos que conforman al reloj.

El trabajo de relojero se ha visto afectado por los nuevos mecanismos y los componentes electrónicos que han simplificado su funcionamiento, reducido sus costes y con ello su tiempo de vida útil, convirtiéndoles en accesorios desechables en contraste a los relojes mecánicos que son considerados una pieza de joyería heredable.

En el video de más abajo vemos la fabricación artesanal pieza a pieza de un reloj conmemorativo de la marca Patek Philippe, maestros relojeros desde 1839 en Ginebra a los que se les considera una de las mejores marcas del mundo. El reloj está compuesto por 1366 piezas móviles y para su realización tardaron 9 años, de los cuales 7 se utilizaron a desarrollar los planos y su funcionamiento.

Te puede gustar más o menos el diseño, pero no podrás negar que es una auténtica obra de artesanía.

Fuentes: Patek Philippe, Wikipedia

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