Cuando subimos al transporte público lo primero que solemos hacer es buscar un sitio libre donde sentarnos. Ya sea en metro, autobús o tranvía, es indudable que un viaje sentado es mucho más cómodo.

El problema es que no todas las compañías de transporte siguen el mismo estándar de limpieza que los japoneses, y esto puede suponer un serio problema.

Los autobuses urbanos de la ciudad de Bialystok, en Polonia, tienen un suspenso de los más grandes que hemos podido otorgar en materia de limpieza. No queremos alarmar a nadie, pero es que de verdad sus autobuses son realmente guarros.

Parece limpio ¿no? pues prepárate para la sorpresa

Parece limpio ¿no? pues prepárate para la sorpresa

En el siguiente vídeo golpean un asiento cualquiera con una especie de mazo de madera. Lo que sucede es increíble y desagradable a partes iguales. La nube de polvo que se crea va aumentando considerablemente con cada nuevo golpe.

No sabemos cuantos años (porque no hay duda de que deben ser años) habrá pasado este asiento sin ser limpiado ni aspirado. Subir a uno de estos autobuses, teniendo alergia al polvo es poco menos que un suicidio. Esperemos que no tengáis la mala suerte de sentaros en uno de estos sucios asientos.

Fuente: Kanał użytkownika KubulMKM, artículo por La Voz del Muro

Publicado en Miscelánea