En Alberta, Canadá, se encuentran tres grandes lagos cuyas regiones de su superficie se congelan durante el frío invierno. Los animales utilizan la solidez del hielo sobre el lago como puente de paso, pero en muchas ocasiones quedan aislados sin poder moverse y mueren cansados al intentar escapar de una superficie por la que no están preparados para caminar.

En este video grabado con una de las cada vez más populares cámaras que graban la acción en primera persona, vemos como por suerte un padre junto con su hijo navegaban por las inmediaciones. Su ingenio y amor por los animales les sirvió para rescatarlos. Un momento que ninguno de los dos olvidará nunca.

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