Aunque su imponente tamaño puede resultar intimidante, las rayas o manta raya, son animales bastante dóciles y curiosos, capaces de nadar junto a los humanos.

Pese a que no son agresivas, poseen un afilado aguijón que no dudan utilizar si se sienten amenazadas o son pisadas. Estos encuentros desafortunados son los que le han dado mala fama.

Si en alguna ocasión te encuentras cerca de alguna y consigues resistir el miedo inicial, podrás proceder con precaución a alimentarlas y acariciarlas con cuidado, así como hace este niño.

NOTA: Según apunta Santiago Hermosa en nuestro foro, no debemos tocar nunca una manta raya, y no porque pueda ser peligroso para nosotros, sino porque ponemos en peligro la vida de estos preciosos animales.

Al parecer las mantas tienen una capa protectora en su piel que puede desprenderse cuando las acariciamos. De este modo, ciertos parasitos pueden penetrar en en su organismo, haciéndola enfermar y poniendo en peligro su vida, como bien confirma este artículo de la Universidad de Florida.

Gracias Santiago por tu aporte.

Original: Manta,Manta y Niños 2013 – La Gomera

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