A menudo se suele decir que el sentido común no es el más común de los sentidos. No es de extrañar, sobre todo observando el comportamiento que, a veces, tenemos contra nuestro propio planeta.

Más allá de todo eso, el sentido común es el que nos dicta lo que es más probable que suceda ante una situación. Una mezcla de lógica, experiencia e imaginación que ahorra mucho tiempo a la hora de evaluar las consecuencias de nuestros actos.

El problema del sentido común es que no es una ciencia exacta y a veces se equivoca de forma estrepitosa. Un ejemplo claro surge a la hora de responder a esta sencilla pregunta: ¿qué se congela más rápido, el agua caliente o el agua fría?

La lógica puesta a prueba

La lógica puesta a prueba

El sentido común nos dicta que la respuesta correcta es, sin la más mínima duda, que el agua fría tarda mucho menos en congelarse. Sin embargo, esta respuesta es errónea y, si queréis saber por qué, el efecto Mpemba tiene la respuesta.

Erasto Mpemba, el hombre que contradijo la lógica y acertó

En esta tabla vemos como el agua a 90º es la que más rápidamente baja su temperatura respecto a las demás

En esta tabla vemos cómo el agua a 90ºC es la que más rápidamente baja su temperatura respecto a las demás

La ley de enfriamiento de Newton nos ha enseñado que la pérdida de calor de un cuerpo es proporcional a la diferencia entre dicho cuerpo y la temperatura que le rodea. Erasto Mpemba, nacido en Tanzania en los años 50, demostró que, en determinadas circunstancias, el efecto Mpemba contradice la expectativas de esta ley y, de paso,  nuestro sentido común.

Si introducimos en un congelador un vaso con agua a 20ºC y otro vaso con agua a 90ºC, el agua con mayor temperatura se congelará más rápido que la de menor. Los factores que producen este singular efecto son, principalmente, tres:

1. Alta temperatura: las moléculas de agua caliente se mueven mucho más rápido dentro del vaso. Esto hace que el frío se distribuya de una manera más veloz dentro del vaso y se congele más rápido.

2. Ausencia de gases: los líquidos calientes tienen menos gases. Los gases, a menudo, dificultan el enfriamiento.

3. La evaporación del líquido: el agua caliente tiende a evaporarse, esto hace que disminuya la cantidad de líquido a enfriar. Cuanto menos agua haya que enfriar, más rápido se congela.

La unión de estos tres factores hacen que el tiempo de congelación disminuya considerablemente. Eso sí, para poder comprobar este efecto (y ganar alguna que otra apuesta) la diferencia de temperatura entre los 2 líquidos a comparar debe ser de, al menos, 35ºC. A menor diferencia, el efecto será cada vez más imperceptible.

Hielos hemos con agua fría Vs agua caliente

Hielos hemos con agua fría Vs agua caliente

Otra de las curiosidades de congelar agua previamente calentada es que los hielos suelen ser bastante más transparentes. Esto también tiene una explicación: el agua hervida elimina impurezas y burbujas de oxígeno. Por eso, los hielos son mucho más claros que con agua normal.

A continuación, os dejamos un vídeo donde podréis ver como se realiza este experimento y los resultados obtenidos.

Fuente: Wikipedia, Juan Carlos Vallejo Garcia, Cocinillas, artículo por La Voz del muro

Publicado en Ciencia