Qué bonitos son los parques de nuestras ciudades, con esos adoquinados tan perfectamente colocados, dando lugar a composiciones geométricas exquisitas para la vista.

Al principio, cuando veía una de estas aceras pavimentadas con tal precisión milimétrica, no podía evitar preguntarme ¿cómo lo harán? quiero decir ¿van poniendo los ladrillos uno a uno y cuadrando sobre la marcha?.

Esta pregunta tuvo su respuesta hace un par de años, cuando paseaba tranquilamente por un parque cerca de mi casa. Estaban haciendo obras para mejorar las instalaciones y allí vi cómo llevaban a cabo esta ardua tarea.

Pues si, los van poniendo a mano, uno por uno. Cortando los ladrillos que sobresalen para adecuarlos al espacio. Un trabajo de chinos, como solemos decir por aquí. Por suerte para los trabajadores que se encargan de estas obras, hay otra manera de llevarlas a cabo mucho menos pesada y bastante más rápida y eficaz.

Este sistema consiste en, básicamente, comprar una maquina llamada Tiger Stone -Tigre de Piedra- que se encargará de colocar y distribuir los adoquines de la forma que nosotros le indiquemos. A primera vista, el aparato parece una impresora a tamaño gigantesco. Este parecido no está muy alejado de su utilidad real ya que, en cierto modo, se encarga de “imprimir” las calles.

Como veis en el vídeo, el modo de trabajar de esta maquina es bien sencillo. Los ladrillos se van colocando de la forma escogida por su parte superior y por la inferior aparecen ya juntos y listos para formar parte del suelo. Existen varios modelos de este aparato y su precio varía entre los 45.000 y los 60.000 dólares (40.000 y 53.000 euros).

Fuente: Wimp

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