Hay un dicho muy famoso que dice “de lo que veas, la mitad te creas”. Significa que incluso viendo las cosas con nuestros propios ojos, no debemos juzgar rápidamente y sin una explicación de lo sucedido.

Las ilusiones ópticas son una prueba irrefutable de que este dicho tiene toda la razón. Engañar a nuestros ojos y a nuestro cerebro es muy fácil, así que imaginaos lo tremendamente sencillo que es engañar a los demás sentidos.

Y es que, si ya no podemos confiar ni en lo que ven nuestros propios ojos ¿en qué vamos a confiar? Pues no tengo muy clara la respuesta. Lo que si tengo claro es que la siguiente imagen tiene algo muy raro que tal vez no percibamos a primera vista.

¿Lo habéis visto? Yo aún no salgo de mi asombro. Se esta produciendo una imposibilidad física y, a primera vista, ha pasado totalmente desapercibida para nosotros.

Si habéis llegado a este punto y aún no habéis descubierto qué es lo que falla, tan solo os daré una pista: mirad dónde están sentadas las chicas.

Efectivamente, ¡están “sentadas” en el aire! Puede que sea un efecto óptico, un problema de perspectiva o tal vez algún retoque de la imagen. Lo que está claro es que no creemos que estas muchachas hayan desarrollado la capacidad de flotar en el aire así porque sí.

Después de esta imagen ¿te vas a fiar menos de lo que ven tus ojos?

Fuente: Utoskutyak, artículo por La Voz del Muro

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