Muchas de las personas que tenemos gatos los hemos rescatado de la calle o adoptado de alguna protectora. La verdad es que gatos callejeros los hay a millones, probablemente más que perros callejeros.

Sin ir más lejos mis 2 gatos fueron rescatados, y todos los felinos que han vivido conmigo han sido, en algún momento previo a su adopción, gatos callejeros.

Tenemos esa concepción de que un gato puede arreglárselas solo para sobrevivir. Es cierto que tienen menos problemas a la hora de afrontar la vida en la calle, pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que se encuentren cómodos. No nos es raro ver gatos sueltos por la ciudad y, aparentemente, gozan de buena salud. Si bien es cierto que algunos tienen suerte y son alimentados por vecinos, otros lo pasan realmente mal, infestados de parasitos y enfermedades que llegan a causarles la muerte o están expuestos a sufrir algún accidente.

Hoy os traemos un curioso caso en el que una motorista actuó de la forma más correcta posible. Nuestra protagonista se encontraba parada en un semáforo cuando, de repente, vio como un pequeño gatito naranja aparecía de la nada en medio de un cruce de carretera. Si veis el vídeo varias veces, parece que se cae de un coche rojo, pero es imposible saberlo con seguridad. El pequeño felino ha sido acogido por la motorista, la cual le ha puesto el nombre de Skidmark.

El vídeo original se titula “I sound tupid, but I saved a Kitten” (Sonaré estúpida, pero he salvado a un gatito). Nosotros no creemos, ni mucho menos, que suene estúpido, sino todo lo contrario. Actos así merecen ser ensalzados y alabados para dar ejemplo a los demás. Ayudar a otro ser vivo nunca debe ser considerado un acto estúpido ni ridículo, sobre todo cuando el otro ser vivo está indefenso.

Fuente: E511

Publicado en Animales